Reflexionarte

100 x 100 cm

100 x 100 cm

La Primavera Árabe ha supuesto no solo para mí no sino para el mundo entero la visión de unos acontecimientos que han provocado mucho sufrimiento. Esta “primavera” ha impactado en muchos artistas sensibles a las grandes tragedias humanas.
Como fenómeno sociológico, se ha producido con unas características muy particulares y ha supuesto, en gran parte, la lucha por los ideales humanos de igualdad y respeto, la búsqueda de una mejor justicia social.
Esta justicia social la hemos visto reflejada de modo muy positivo en mi tierra, Marruecos, donde progresivamente se van escuchando las demandas del pueblo y no ha habido un enfrentamiento tan violento.
En mi trabajo -y también en mi manera de pensar- hay un desarrollo paralelo entre la comprensión de la historia y del arte que me provoca una especie de “cambio de coordenadas” y que se refleja en mi obra. Así mis primeros comienzos frente al lienzo son los de plasmar a todos los protagonistas de esta primavera: pueblos que sufren y gobiernos dispuestos a mantener su óptica tradicional.
Surge la silla o la poltrona como expresión simbólica del poder que se asienta sobre ella y su actitud de mantenerse sentado, de inmovilismo.
Pero el lamento de las víctimas que sufren esa opresión afectan a mi ánimo y tengo que reflejarlo en mi pintura de alguna manera, casi a modo de terapia. Ahora mi atención se centra en buscar los materiales que puedan recordar esa opresión, como las cuerdas o los paños de las ropas de los refugiados. Creo que en cierto modo lo voy consiguiendo, pero mi satisfacción no es completa, necesito introducir algo nuevo que refleje con más precisión mis preocupaciones.

100 x 100 cm

Artista plástico